“Cerdos y gallinas” de Carles Quílez

Cerdos y gallinas de Carles Quílez“Cerdos y gallinas”, publicada por Editorial Alrevés, es la primera novela que leo de Carles Quílez, así que leí la contraportada para hacerme una idea de lo que me esperaba. La última frase dice: “Es la novela más arriesgada de Carlos Quílez, escrita a borbotones, con la pasión de quien no entiende la vida de otra forma”. Y la palabra borbotones hizo que empezara a temblar. Porque una cosa es escribir así y la otra es publicar así.“Cerdos y gallinas” habla de cosas que nos suenan. Todos los actos delictivos que se comenten en el libro se parecen mucho a cosas que hemos leído en la prensa. En este libro aparece de todo: robos, narcotráfico, asesinatos, tráfico de influencias, corrupción (de la grande y de la pequeña), periodistas que se venden y periodistas que compran, políticos corruptos (los no corruptos no aparecen ni se les espera), jueces que se creen por encima del bien y del mal y necesitan un psiquiatra, policías buenos y policías malos… Aparece un poco embullado y confuso, pero es que en la vida todas esas cosas estan embulladas y confusas.

La protagonista principal es Patricia Bucana, una periodista de investigación que trabaja con confidentes a ambos lados de la ley. Patricia es una mujer valiente metida en un mundo oscuro donde no siempre se tiene claro en quién puedes confiar y en quién no. El robo de un cargamento de droga de un contenedor en el puerto de Barcelona pone en evidencia a la Guardia Civil y Patricia se pone a investigar con la ayuda de su confidente mosso y su confidente delincuente fino. A esta investigación se le junta la de un asalto a un furgón blindado en un centro comercial. Y después un registro a un burdel. Todo esto sirve para explicarnos como de complicadas son las relaciones entre los distintos cuerpos policiales que trabajan en Barcelona, por ejemplo.

La historia también nos sirve para entender como trabajan los medios. Los medios son empresas para hacer dinero en las que trabajan periodistas por un lado y ejecutivos por otro. Los objetivos de los unos y los otros no siempre son los mismos y, en general, en caso de conflicto suelen ganar los de los ejecutivos. La periodista protagonista, su jefe y la becaria (que una becaria participe en una investigación del calibre de la del libro y le dejen firmar una nota no es novela negra, es ciencia ficción, como lo es que la contraten, en la vida real la tendrían como becaria hasta cumplir los 45) intentan explicar qué se esconde detrás de los hechos, quién es responsable de qué. En cambio su director general está muy preocupado por hacer quedar bien a las empresas y políticos involucrados, las primeras por la publicidad que da dinero, a los segundos por los favores que le van a deber.

Los personajes de la novela dibujan un mundo oscuro y sucio que la mayoría preferimos pensar que solo existe en las películas. Quílez sabe mucho de estas cosas, ahora es director de análisis de la Oficina Antifraude de Catalunya, pero antes fue periodista de sucesos en la SER. Conoce a gente como la que sale en “Cerdos y gallinas” y hasta conoce en propia piel algunas de las experiencias por las que hace pasar a su protagonista (leed esta noticia y esta otra – gracias Viaje alrededor de una mesa por los enlaces-). Nos pone frente a una realidad, la relación entre empresarios, políticos, delincuentes, policías, jueces…, que nos revuelve el estómago per ayuda a entender lo que pasa y, sobre todo y más importante, por qué pasa.

Y sí, fue escrito a borbotones y con pasión, se nota, pero tampoco hubiera pasado nada por pegarle un repasillo para, por ejemplo, eliminar algunos párrafos que son más propios de un narrador decimonónico que de uno actual. Creo que ese es un problema mío porque parece que no le molesta a nadie más pero yo prefiero que me dejen decidir qué opinión quiero tener de la protagonista o del papel de los medios. Y ya en otro orden de cosas, los jajajajas y jejejes en algunos mails pasan pero en una novela no. Los textos escritos no tienen todos la misma categoria. Los canales también definen el contenido y la forma y en una novela hay otras maneras de contar que los personajes se ríen.

Este libro no podría leerlo en el metro, es demasiado confuso. Lo leí en casa, a ratos largos para no perderme, pasan demasiadas cosas y nada es lo que parece, en una página un personaje está con los buenos y de repente es de los malos… Si no estás concentrado llega un momento que ya no sabes quién es quién. “Cerdos y gallinas” se lee con alcohol del fuerte para hacer pasar el mal trago, todo suena demasiado familiar y demasiado sucio. Te deja con un poco de mala leche así que daros un tiempo cuando acabéis antes de relacionaros con nadie, por lo de no ser desagradable y eso.

Deja un comentario

Archivado bajo General, Llibres / Libros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s