“La voz” de Arnaldur Indridason

La voz de Arnaldur IndridasonLas familias normales son las comunidades humanas más secretas del mundo. Riete tú del Club Bilderberg o de la mafia o de todas las demás. Es en las familias donde se esconden los secretos. De puertas hacia fuera todas las familias, sin distinción por raza, religión, clase social o lo que sea, parecen perfectas. De puertas hacia dentro hay mierda para regalar.

Arnaldur Indridason habla de eso. Vale que lo hace utilizando crímenes e investigaciones policíacas y todo eso, pero en realidad él habla de la familia. Y sobre todo de padres e hijos, no de padres y madres (las madres salen, pero poco). Habla de padres haciendo de padres y de lo difícil y complejo que puede llegar a ser y de lo relativo de los conceptos buen padre o mal padre. Porque en realidad, por mucho que uno sea padre, antes y sobre todo, es una persona humana y por eso mismo, siempre, siempre, los padres la cagan, aunque sea sin querer.

En La voz, encuentran a un tipo vestido de Papa Noel apuñalado en una mini habitación en el sótano de un hotel en la que el tipo en cuestión había vivido los últimos 20 años. El director del hotel solo se preocupa de que sus huéspedes no se enteren de lo que ha pasado y le pide a Erlendur que sea discreto. Erlendur pasa de discreciones y de huéspedes y de todo.

A parte de la investigación del asesinato del Papa Noel, Elinborg está pendiente del jucio por malos tratos de un padre a su hijo, y Erlendur tiene que lidiar con su hija, que parece casi recuperada de su casi muerte en “La mujer de verde” pero no lo está.

En las tres tramas la cuestión central es la relación entre padres e hijos. En como un padre puede joderle la vida a sus hijos o no. Y la cosa es, y ahora voy a divagar un poco, que ser un buen padre tiene que ver mucho con la libertad y la culpa. Es en la gestión de esos dos conceptos, ese anhelo y esa emoción, que se encuentra el éxito o el fracaso de los padres (y de las madres también).

Los últimos libros que he leído hablan de eso. En Yo fui Johnny Thunders, Mr Frankie y Francis son el reflejo de esa lucha. Mr Frankie es la versión libre y Francis es la versión culpable. Francis quiere hacer lo que debe porque se siente culpable y Mr. Frankie no le deja hacer lo que debe porque quiere ser libre. En “La mujer de verde” y en “La voz”, Erlendur se siente terriblemente culpable por no haber estado ahí para sus hijos pero no sabe como resolverlo. Porque su soledad le hace libre.

La libertad total solo es posible en soledad. Si quieres a alguien que está cerca vas a sentirte responsable de su seguridad, de su felicidad, de lo que sea… y esa responsabilidad va a entrar en contradicción con tu libertad y cuando decidas que gane tu ansia de libertad te vas a sentir culpable. Eso si eres una persona normal. Si no, si eres un adulto infantiloide y egoísta, vas a crear justificaciones mentales en tu cabeza para explicar por qué abandonar tus responsabilidades era la única opción posible.

Hay gente que se inventa vidas enteras para justificar el abandono de sus responsabilidades, pero esa gente, especialmente si las responsabilidades abandonadas son sus hijos, va dejando cadáveres a su paso. Y no hay cadáver más triste que el de un hijo. Hay muchas formas de estar muerto, y no siempre implican dejar de respirar. El Papa Noel asesinado estaba muerto mucho antes de dejar de respirar, Erlendur se siente muerto pero sigue respirando, y Eva Lind (la hija de Erlendur) tampoco vive, de vivir de verdad, aunque siga, también, respirando.

Y ahora vendrá cualquiera que haya leído el libro y me dirá que él no ha visto todo eso en el libro y yo le diré que vale, que genial, que es precisamente el hecho de que de los libros de Indridason se puedan sacar miles de lecturas distintas lo que los convierte en grandes novelas negras.

Como en “La mujer de verde” el libro refleja muy bien lo que es una investigación policial, las dudas, los errores, los múltiples sospechosos, el trabajo tedioso… Mantiene la intriga de forma impecable del principio al final. La forma de intercalar los flashbacks a la vida del Papa Noel cuando era niño es impecable, tanto técnicamente como dentro de la trama para manejar la tensión narrativa. El tono, el lenguaje, los personajes… todo encaja, todo suena natural y de verdad. Te metes en la cabeza de Erlendur y ahí estás tan tranquilo, disfrutando mientras lees.

5 comentarios

Archivado bajo Llibres / Libros

5 Respuestas a ““La voz” de Arnaldur Indridason

  1. Uno de mis nórdicos imprescindibles, Maite.

  2. Hace algún tiempo que tengo a Indridason en pendientes, solo me faltaba tu reseña para meter presión😉 La referencia al tema de la familia y la paternidad me atrae mucho. Para la próxima incursión en la librería

  3. Pingback: “Invierno ártico” de Arnaldur Indridason | Maite Uró

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